Otra apropiación de la cultura chicha. Una técnica increíble aunque en pleno retroceso frente a la proliferación de gigantografías y totalmente efimera, con una vida máxima de un mes. Utilizados para anunciar eventos musicales, al igual que los carteles chicha, pero en lugares estratégicos y a gran escala, las banderolas no son mas que una tela de nylon muy fina con letras de papel pintado recortadas a mano y pegadas con un engrudo hecho de agua y harina. Sencillo pero efectivo.
Nuestra banderola la colgamos al lado de un mercado muy popular en la carretera central, una de las principales vías de acceso a Lima, camuflada entre otras banderolas “reales”.
Dentro del espacio del centro cultural decidimos colgar una replica de la que colgamos fuera, aunque a menor escala. Para mucha gente que visito la expo, fue la primera vez que veían una tan de cerca, sorprendiéndose sobre todo por los materiales de los que estaba fabricada.











